El castro de Chano, en el valle de Fornela, acogerá la tercera edición del festival ‘Entresebes Folk’ que organiza el ILC

Rodrigo Martínez Trío, el grupo Ringorrango y la banda de gaitas Templarios del Oza serán los protagonistas, el próximo 24 de julio, de una cita que nació con el objetivo de aunar la música con el patrimonio histórico y natural de las comarcas leonesas. El castro astur de Chano tomará así el relevo de Carracedo y de la villa de Grajal de Campos     

Rodrigo Martínez, popular y activo renovador de la música folk de la provincia, siempre cercano y volcado con nuestra tradición; la veterana banda de gaitas berciana Templarios del Oza y el grupo zamorano Ringorrango, con su muy contundente y divertido directo, serán los participantes de la tercera edición del Festival ‘Entresebes Folk’, una iniciativa del Instituto Leonés de Cultura que nació con el doble objetivo de fomentar la música folk y tradicional divulgando a la vez la riqueza natural y patrimonial, tantas veces desconocida, de los pueblos y valles de León. En este caso, el lugar elegido es el castro de Chano, un enclave de gran valor histórico y medioambiental, y la fecha, el próximo 24 de julio, viernes, con acceso libre y gratuito.  

El diputado de Cultura, Arte y Patrimonio, Emilio Manuel Martínez Morán, presentó la iniciativa en la sede de la Diputación Provincial en Ponferrada acompañado por la alcaldesa de Peranzanes, Henar García. El también vicepresidente del ILC explicó que la filosofía del ‘Entresebes’ es la de “ir recorriendo diferentes espacios y comarcas de la provincia ofreciendo al público la posibilidad no solo de disfrutar con distintos grupos que cultivan la música folk sino también de conocer lugares destacados de nuestro patrimonio histórico-artístico y natural”. De este modo, recordó que el valle de Fornela se sumará a las citas anteriores, en las que los aficionados pudieron pasear por las salas y claustros del monasterio de Santa María de Carracedo (municipio de Carracedelo) bajo los acordes de D’Urria, Aira da Pedra y Los Pamplinas, y conocer el castillo artillero, palacio renacentista y resto del patrimonio de la villa de Grajal de Campos, donde actuaron los grupos Son del Cordel y Rapabestas, así como la banda de gaitas leonesa Zarzagán.

“La idea es seguir recorriendo las comarcas y valles de nuestra tierra, ayudando a dar a conocer el trabajo de recuperación y reactivación de los sonidos de la tradición que llevan a cabo muchos grupos y profesionales, y a la vez, difundiendo la belleza, antigüedad y valor del patrimonio leonés, siempre en línea con el espíritu abierto y comprometido con el territorio y la cultura popular del nuevo ILC”, reflexionó Martínez Morán, quien también destacó la importancia del castro prerromano de Chano, donde el organismo autónomo de la Diputación Provincial ha realizado diversas inversiones, y su paisaje de alta montaña, por desgracia afectado en parte por los graves incendios del pasado verano. “Entendemos que también esta es una manera de colaborar en la recuperación de la zona, un rincón de nuestra provincia valioso no solo por su naturaleza e historia, también por su patrimonio etnográfico, su arquitectura tradicional y su habla, ese furniellu que a día de hoy continúan empleando sus vecinos con orgullo”, prosiguió el diputado de Cultura. «Somos conscientes de que todavía hay gente que no conoce este valle ni el castro, donde un centro de interpretación y unas cabañas recreadas informan sobre la vida en el mismo; esta es una excelente oportunidad para enmendar esa falta», dijo.

El conocido ilustrador Ricardo Escobar se ha encargado de diseñar el cartel anunciador, que refleja un gaitero con el roncón del instrumento a la espalda y las cabañas del famoso castro al fondo, y que está elaborado en dos versiones: español y leonés.            

Por su parte, la alcaldesa del municipio de Peranzanes, Henar Alonso, destacó el valor de este evento y recordó que «la cultura en Fornela es mucho más que una tradición», asegurando que «nos ha ayudado durante muchos años a mantener vivos los pueblos. En las épocas más complicadas de la despoblación, cuando sufríamos una gran emigración, todos los fornelos buscaban un motivo para reunirse en torno a las danzas. La cultura es la gran disculpa para volver a encontrarnos».  

La tercera edición del Festival Entresebes Folk, ‘el festival del Viejo Reino’, tendrá lugar en la pradera ubicada frente a las chozas recreadas ubicadas a la entrada del castro de Chano, un destacado emplazamiento astur cuya fecha de establecimiento se sitúa en la primera mitad del siglo I, y que se caracteriza por el excelente estado de conservación de sus viviendas, con paredes que en algunos casos alcanzan los cuatro metros de altura. A las 17.00 horas del 24 de julio, el castro abrirá sus puertas de forma gratuita y varias guías se irán turnando en su muestra al público durante toda la duración de los conciertos. Los miembros de la banda de gaitas Templarios del Oza tocarán a las 18.00 horas, Rodrigo Martínez actuará a las 18.30, y el turno de Ringorrango será a las 19.30.          

La banda de gaitas y grupo de baile Templarios del Oza se fundó en 1987 en la localidad de Toral de Merayo, cerca de Ponferrada. Nacida para proteger y difundir el folclore tradicional berciano, la agrupación se ha consolidado como un auténtico pilar cultural y musical de la comarca y de toda la provincia. El grupo destaca, además, por mantener vivas las tradiciones logrando la incorporación de jóvenes músicos de entre 8 y 14 años, garantizando así la continuidad de la tradición y del folclore bercianos.

Multiinstrumentista, cantante, productor, investigador y divulgador, Rodrigo Martínez es una figura indispensable de la escena folk leonesa, dedicándose al cultivo de este estilo musical de manera individual o acompañado por otros artistas como en esta tercera edición del evento, donde actuará en formato trío, acompañado por violín y acordeón. Ha participado en producciones músico-teatrales, audiovisuales y poéticas, y en su interés por conocer de primera mano el acervo musical de nuestra tierra -en el más amplio de los sentidos- atesora un enorme archivo de sones y relatos recogidos por él mismo.  Formados en la ciudad de Zamora en el año 2011, la visión escénica de Ringorrango pasa por el firme objetivo de acercar el folclore al gran público. En su proceso de trabajo, la música de raíz adquiere un color especial y una cadencia de lo más fresca, conservando esencia y origen, pero evolucionando de forma personal hacia una sonoridad actual. Para ello, los numerosos miembros de la formación combinan letras y temas de distintas geografías -aunque fundamentalmente del Noroeste ibérico- y variados sones, dando lugar a experiencias musicales nuevas que definen su particular forma de entender y sentir la música tradicional.